Pollo en salsa de grosellas

Para cuatro comensales
En una fuente se mezclan la miel con la rayadura de limón, las grosellas, la albahaca, el vino, y medio vasito de aceite. Se pone sal al gusto. Mezclar todo y poner bien bañado las pechugas de pollo hechas escalopines grandes. Tapar con papel transparente y meter en la nevera tres horas.
Sacar las pechugas y freirlas por ambos lados en una mezcla de aceite y margarina. Cuando doren, echar el resto del adobo y dejar cocer a fuego lento, hasta que reduzca un poco.
Separar las pechugas y pasar el resto de la salsa por el chino. Añadir a las pechugas y servir caliente
Buen provecho
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